Contexto
Combe necesitaba revertir la caída de Vagisil Anti-Itch en Estados Unidos, entendiendo por qué mujeres con picazón o irritación no compran o dejan de comprar y qué eligen en su lugar. El desafío incluía autodiagnóstico, mitos sobre seguridad y microbiota, y expectativas de “cura” que debilitaban la primera compra y la repetición.